Archivos mensuales: noviembre 2013

Jairo Martínez y su esposa Gladys

La historia de Jairo Martínez y su esposa Gladys es ejemplar y seguramente más común de lo que nos imaginamos. Comenzaron hace 16 años en una situación verdaderamente difícil, luego de la pérdida del cultivo de tomate en su finca boyacense.

Llegaron a Bogotá, montaron un pequeño negocio en el barrio Quiroga con muy pocas cosas, una biblioteca regalada, una vitrina y los mismos guacales donde llegaban los productos servían de exhibidores. Cumpliendo a diario con una jornada larga y agotadora, lograron hacer un plante, le fueron metiendo platica al negocio y así poco a poco fueron comprando los elementos necesarios para que la tienda cogiera forma.

Juntos lucharon hombro a hombro diariamente, el hogar de esta pareja de emprendedores, está forjado en el amor y las ganas de salir adelante y hacer empresa. Gladys siempre ha sido el apoyo incondicional de Jairo, hoy su familia la conforman ellos junto a sus dos pequeñas, gozan de muy buena salud gracias a Dios.

El negocio que comenzó como un sueño de garaje en un discreto local del barrio Quiroga, hoy en día es un autoservicio muy reconocido y amablemente atendido en el barrio la Valvanera al suroccidente de la capital del país.

Con pocos recursos, sacrificio, verraquera y ganas de hacer las cosas bien, Gladys y Jairo no cesan su trabajo honesto con amor, tesón y esa gran sencillez que los caracteriza en el barrio. La familia Martínez, unidos y amables, son ejemplo de emprendimiento, evidencia de que cuando se quieren las cosas, con seguridad y una meta fija por alcanzar, se sale adelante.